No todos son accesibles sin conocimiento jurídico y análisis estratégico.
La inversión inmobiliaria no es un bloque uniforme.
Existen distintos niveles según el grado de experiencia, conocimiento legal y capacidad para gestionar el riesgo.
Algunos inversores operan únicamente en el mercado tradicional.
Otros acceden a activos complejos donde la competencia es menor y el margen potencial es mayor.
Un Non Performing Loan (NPL) es un préstamo con alta probabilidad de impago, generalmente cuando el deudor acumula más de 90 días sin atender principal o intereses.
Para las entidades financieras son activos problemáticos, por lo que suelen venderlos a inversores con descuento, habitualmente con garantía hipotecaria.
Un Real Estate Owned (REO) es un inmueble que la entidad financiera o un fondo ha adquirido tras un proceso de ejecución o subasta judicial.
El activo ya ha sido adjudicado y forma parte del patrimonio del acreedor.
Es el paso previo al REO.
La entidad adquiere el inmueble en subasta, pero antes de inscribirlo a su nombre permite que un tercero asuma la posición del adjudicatario.
La principal ventaja es que no existe doble transmisión: el inmueble pasa directamente del deudor al nuevo inversor.
Es el mercado en el que opera la mayoría de los inversores.
Incluye:
Compra para reformar y vender
Compra para alquilar
Compra con previsión de revalorización
Alquiler con opción de compra
Compra para uso propio
Es un mercado amplio, con alta demanda y márgenes ajustados.
La rentabilidad depende principalmente de una buena compra, una correcta gestión y del comportamiento del mercado.
Aquí comienzan las operaciones derivadas de impagos y reestructuraciones financieras.
Para comprender este nivel es necesario entender cómo se generan los NPLs.
Cuando un deudor deja de pagar su hipoteca, la entidad financiera debe provisionar ese crédito. Para liberar recursos y continuar su actividad, puede vender esos impagos a fondos de inversión.
A partir de ese momento, el fondo pasa a ocupar la posición del acreedor y puede negociar la recuperación del crédito.
Este nivel requiere mayor conocimiento jurídico y análisis técnico.
Incluye subastas judiciales, cesiones de crédito y activos con situaciones complejas.
Aquí el potencial de rentabilidad puede ser superior, pero también lo es el riesgo.
Las variables a analizar incluyen:
Situación posesoria
Cargas registrales
Plazos procesales
Costes asociados
Plazo de realización del capital invertido
En este nivel, el conocimiento técnico no es una opción, es una necesidad.
Si desea ampliar información o recibir asesoramiento para cualquiera de estos niveles de inversión, puede ponerse en contacto con nosotros.